Residencia y derecho a trabajar son dos asuntos

La residencia del extranjero y su derecho a trabajar tienen bases propias y fechas de validez propias. El trabajo de un extranjero cuya base de residencia no da derecho a trabajar, o que no tiene la autorización o la declaración exigidas, es ilegal (art. 2, punto 3, de la ley sobre las condiciones de admisibilidad de la contratación de extranjeros, en adelante: ley de contratación de extranjeros). Vigile, por tanto, ambas fechas.

Termina la tarjeta de residencia o el visado

La nueva autorización de residencia la solicita el propio extranjero: la tarjeta de residencia temporal no se prorroga. Véase: renovación de la tarjeta de residencia. Si presenta la solicitud en plazo y sin defectos formales, su residencia es legal hasta el día en que la decisión sea firme (art. 108, apartado 1, punto 2, de la ley sobre extranjeros). Desde el 27 de abril de 2026 lo acredita el certificado del voivoda (art. 108, apartado 1, punto 1). La protección no actúa si el procedimiento se suspendió a solicitud del extranjero (art. 108, apartado 2).

La solicitud de prórroga del visado la presenta el extranjero como máximo el día en que vence la residencia legal. Fuera de plazo, el voivoda se niega a iniciar el procedimiento (art. 85, apartado 1, y art. 86). La solicitud presentada en plazo da residencia legal hasta la decisión definitiva (art. 87, apartado 1, punto 2).

Termina la autorización de trabajo

Como empleador, presente la solicitud de una nueva autorización durante la vigencia de la actual, si el extranjero va a trabajar en el mismo puesto o en el mismo tipo de trabajo. Cuando la solicitud no tiene defectos formales o usted los subsana en plazo, el trabajo en las condiciones anteriores es legal desde el fin de la validez de la autorización hasta el día en que la decisión sea firme. Los períodos de suspensión del procedimiento a solicitud de la parte no se cuentan (art. 21, apartado 1). En caso de avería del sistema, presenta la solicitud como máximo el primer día hábil tras su reparación (art. 21, apartado 2).

La misma regla abarca al extranjero que presenta una solicitud de una nueva autorización de residencia temporal para continuar el trabajo (art. 21, apartado 3). Véase: trabajo durante la espera.

Termina la declaración

El período de trabajo en la declaración no puede ser superior a 24 meses (art. 61, apartado 1, punto 5), por lo que después necesita una nueva base. Si emplea al extranjero con un contrato de trabajo al menos 3 meses, antes del fin del trabajo con la declaración puede presentar una solicitud de autorización para el mismo puesto. El trabajo es entonces legal hasta la emisión de la autorización o la notificación de la denegación (art. 71, apartado 1).

Qué se arriesga cuando la base ha caducado

Seguir encomendando trabajo sin una base válida es una encomienda ilegal de trabajo (art. 2, punto 2). La obligación de prestar trabajo se suspende durante el tiempo en que el extranjero no cumple las condiciones del art. 3 (art. 25, apartado 1). La excepción a la multa por la falta de visado o documento de residencia válido (art. 85) la describe la guía cómo comprobar la legalidad. Más sobre las consecuencias: multas.

La autorización de trabajo expira por ministerio de la ley también cuando el extranjero obtiene la autorización de residencia permanente o la de residente de la UE (art. 24, punto 1). Si el extranjero terminó el trabajo más de 2 meses antes del fin de la validez de la autorización, notifíquelo al órgano en 7 días (art. 19, punto 3, art. 20, apartado 1).